Calidad laboral en decadencia

Te tienes que implicar más, tienes que sacrificarte por la empresa, necesitas estar más motivado, hay que trabajar, trabajar y trabajar… . Todos en alguna ocasión habremos escuchado este tipo de frases. Y al final, bajo mi punto de vista, todo se dice persiguiendo un mismo objetivo: Trabajar más por menos.

Trabajar más porqué se le exige a mucha gente que extienda su jornada laboral más allá de lo que marca su contrato. Conozco casos aberrantes con jornadas que rozan la esclavitud, trabajando los festivos y pudiendo descansar sólo unas pocas horas entre jornada y jornada. Pero eso seguramente es un extremo. Lo que parece claro, es que en muchas empresas hoy en día si un trabajador se va a su hora se le mira mal, se le critica y se le dice que le falta implicación. Así que, si un trabajador no quiere ser despedido, se ve obligado a menudo a acatar unas normas abusivas impuestas por la ley de la oferta y la demanda.

Trabajar por menos, porqué parece que con la excusa de la crisis, muchas empresas aprovecharon para bajar sueldos, quitar pagas, … . Y con la nueva gente que se contrata ya es un auténtico escándalo lo que se llega a ver. Contratos precarios o en prácticas que no terminan nunca para poder pagar sueldos que en algunos casos no llegan ni a los 600 euros. Hace unos años se creo el término mileurista para referirse a esos trabajadores que cobraban un sueldo bajo. Hoy en día, mucha gente con trabajo se daría con un canto en los dientes con tal de poder cobrar 1000 euros al mes. Con lo cual, SÍ HAN BAJADO LOS SUELDOS, y mucho. Es decir, la clase obrera es bastante más pobre que hace unos años.

Hasta ahí quedan claras las injusticias que se cometen con una gran parte de la clase trabajadora. Pero es que si empezamos a leer artículos sobre el rendimiento laboral y la productividad, enseguida nos daremos cuenta de que todo este tinglado, ni siquiera es beneficioso para la empresa. Creo que está sobradamente demostrado que cuando un trabajador está cansado, estresado y desmotivado, su rendimiento baja en picado. En cambio, si está contento y motivado, su productividad crece de forma exponencial. Hace unos años asistí a una charla de una empresa en la que, entre otras cosas, explicaban su trato a los empleados. Pues bien, según un estudio que realizaron, la productividad era superior los viernes con 6 horas de jornada que los lunes con 8. Si miramos en el resto de países europeos, enseguida veremos sueldos mucho más altos (incluso comparándolos con el nivel de vida). Hablando con un amigo francés, me decía que en Francia la gente no se queda más allá de su horario laboral.

Eso sí, jamás defenderé a aquellos trabajadores que aplican la ley del mínimo esfuerzo en lo que a su trabajo se refiere y luego exigen todo tipo de derechos. Primero uno debe cumplir con su trabajo e implicarse… sí implicarse, pero no del modo en que piensan algunos empresarios, no hace falta quedarse más horas después de la jornada, ni siquiera es beneficioso para nadie.Bajo mi punto de vista, tener una buena actitud significa no limitarse exclusivamente a nuestro trabajo, sino intentar participar de las decisiones que se toman, de hacer propuestas, de preocuparse cuando las cosas van mal y alegrarse cuando van bien. Al fin y al cabo, nuestro sueldo no sale de la nada, sino de los éxitos de la empresa en la que trabajamos. Si las cosas van bien y hacemos bien nuestro trabajo podremos exigir mejores condiciones laborales.

Seguramente el tema da para muchos más. Sinceramente creo que no vamos “Por el buen camino” ¿Os suena el slogan?

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