Hablemos de política

Hace tiempo que venía dándole vueltas a la idea de reactivar este blog. Quería escribir. Pero ¿Sobre qué? Y la idea me vino rápido a la cabeza: sobre política. Sí, se que es un tema que a mucha gente no le interesa o incluso les repugna. Cuantas veces hemos escuchado frases del estilo, “Todos los políticos son iguales”, “Todos roban”, “Yo no pierdo el tiempo en ir a votar”. En cierto modo me da pena escuchar ese tipo de cosas. Yo no soy un apasionado de la política, simplemente me interesa saber quien se lleva los 300 euros (o los que sean) que me quitan de la nómina cada mes, y a qué lo dedican.

Y me voy a mojar, voy a explicar cual es mi ideología. Pero ¡Ojo! Me puedo equivocar o decir cosas con las que otra gente no esté de acuerdo. Es, simplemente mi ideología, mi forma de pensar, una opinión al fin y al cabo.

Podría decir que soy de izquierdas, para entendernos. Bastante además. Cierto día, un jefe que tuve me dijo: “El día que tengas dinero ya me explicarás si sigues siendo de izquierdas”. Ese comentario me marcó, me hizo reflexionar sobre si mi forma de pensar estaba condicionada de algún modo por mi poder adquisitivo. Y con el tiempo he llegado a la conclusión de que no es así. Es más, no es que este forrado, ni mucho menos, pero cada vez me he ido ganando un poquito mejor la vida, y sin embargo, cada vez soy más partidario de que dediquen el dinero de mis impuestos a cosas que probablemente no voy a usar: No tengo hijos, con lo cual no uso escuelas, a penas voy al médico ni hago uso de hospitales, no dispongo de ayudas a la dependencia, … . Pero repito, cada día que pasa soy más partidario de que se aumente el gasto en este tipo de servicios. ¿Por qué? Porqué yo creo en una sociedad equilibrada. Si la gente tiene la oportunidad de tener una vida digna, de tener acceso a una educación de calidad, se acabaría en gran medida la delincuencia, la pobreza, la desigualdad social, … . Qué persona con dos dedos de frente y con una vida económicamente resuelta se jugaría su vida y su libertad atracando una tienda de barrio, pegando una paliza a alguien, … . Vale, están los grandes mangantes, gente que pese tener mucho dinero siguen robando y robando. Y lo cierto es que eso es algo que creo que a la mayoría de mortales se nos escapa. Sí, ya se que parece una utopía. Algo difícil o incluso imposible de conseguir. Pero ¿Por qué no vamos dando pasos? ¿Por qué no tratamos de acercarnos aunque sea un poco a ese modelo de sociedad?

Seguiremos hablando…

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